jueves, 7 de septiembre de 2017

Recordarte.

Ha sido cerrar la anterior publicación y echarme a llorar. Escribir a ciegas, con lágrimas en los ojos no es fácil, pero lo intentaré. Me duele muchísimo el corazón joder. Siento que me va a estallar. Siento que él no tiene la culpa de lo que está pasando. No lo merece. 

Siento que me quiere todo el mundo, menos tú. Tampoco era mucho pedir que permanecieras a mi lado toda la vida, que criásemos a unos hijos con todo el amor, con valores, con inteligencia... con tus valores y los míos. Que nos amasemos al despertar y al dormir. Que pensásemos que pasara lo que pasase, siempre estaríamos ahí. Que nos casáramos , que viajáramos a cualquier parte del mundo. Porque todo era contigo. Y me hubiese dado igual que fueras ingeniero o que fueras albañil. Pero tenías que ser tú. Y no es así, y solo puedo llorar al ver que el único sueño que tenía se ha roto por completo y no hay forma de arreglarlo. Esto no va a parar nunca, este jodido dolor va a estar siempre, y siento que si no puedo pararlo, jamás seré capaz de verte y hablar contigo, porque lo único que haré será llorar y querer taparme en mi cama, y no salir de ella durante una semana. 

Nunca vas a entender como me siento. Nunca vas a saber cómo es estar y sentirte cuando tu ex pareja que te prometió de todo, no cumplió nada. Cómo tu ex pareja te dejar para ser libre, y de repente se enamora de alguien que al parecer es mucho mejor que tú. Es muy duro y jamás lo vas a sentir como lo siento yo. Me siento destruida, me siento hundida, y nunca voy a ser capaz de salir de este pozo. 

Me veo gorda, me veo fea, me veo inferior a cualquiera. y nunca voy a ser feliz haga lo que haga. Primero perdí a mi abuela, y ahora te perdí a ti. La segunda persona (la primera mi abuela) que había conseguido que me abriera, tanto con lo bueno y lo malo, y fuera capaz de contarle todo: cómo me sentía, contar mis problemas, mi opiniones, pedir consejos, tener confianza en todos los aspectos...

Ahora no soy nada sin ninguno de vosotros dos porque nadie me va a comprender mejor. Y no. No te quiero a mi lado para contarte mis problemas, porque yo ya no soy nada para ti, y no puedo ser así ya si no eres nada. Porque has roto toda la confianza que tenía en ti. Me he sentido engañada, porque solo me has sabido mentir, y encima ya no confío ni un miligramo de lo que digas/prometas/hagas. Me has fallado. Me ha fallado una de las personas más importantes de mi vida, a la que voy a tener que dejar de priorizar, para poder olvidar para siempre. Y encima para darte pena. Lo que me faltaba.

Me cuesta ya pronunciar las palabras "te quiero" me resulta inútil ya pronunciarlas, ni si quiera sé si tienen el valor que tenía antes, porque todo esto es una mierda. ¿y saber qué es mierda también? que no cambio mis pensamientos de nada. Que lo triste es que te sigo queriendo, y que si vinieras a pedirme perdón y queriendo estar conmigo, te lo permitiría. Porque soy tonta del bote. Porque sigo enamorada, y siempre lo estaré. 

Un beso. 

No puedo.


Creo que no debí haberte hablado. Debiste seguir con tu vida. No molestarte. Seguir conquistando a esa sin que esté de por medio. ¿De qué sirve ya? 

No puedo evitar pensar, cada día, que volverás a mí tarde o temprano y que estaré deseando besarte y abrazarte como no me dejaste nunca hacer desde que me dejaste. Es duro ¿sabes? pero por una vez en mi vida seré egoísta y no creo precisamente que tú lo pases mal. 

Tú no puedes estar pasándolo mal cuando tienes a otra persona que te quiere y que probablemente reúna todos los requisitos que pidas, y que por tanto, jamás vendrás a mí. 

Esta tarde he estado pensando que es triste que hagas lo que te han hecho a ti. Yo cuando tengo  una experiencia con algo, de forma negativa, espero y evito que a nadie de mi entorno le pase lo más mínimo, porque sé lo que se siente. Sin embargo, tú una vez más lo hiciste. Me hiciste daño, aun sabiendo que me amas y aun sabiendo que quieres seguir teniendo mi amor.

¿Sabes también en que pienso? En cómo no me has protegido aun después de haberme dejado. Probablemente me hayas puesto verde, como mínimo. Luego roja y luego negra. Ni si quiera habrás respetado los buenos momentos que te he hecho vivir. Porque ¿total? Quién soy yo en tu vida ya, y quién seré...

¿Sabes que duele también?  Ver cómo conversas con ella, porque ya sabes lo cotilla que soy yo. Ver como la tratas como intentabas tratarme a mí, y llevar una mierda de tiempo con ella. Ver como consideras que es un sueño abrazarte y mimosearte con ella (ya sabes, Rick). 

Es triste pensar en como pienso de ti ya. Creo que ahora mismo te odio porque he visto una cosa que no me ha gustado ni un pelo, y me pasa por cotilla, pero gracias a ello me doy cuenta de cómo eres, y de cómo has sido. De lo falso que has sido conmigo y de lo poco que me has querido siempre. Te odio. Te odio con toda mi alma, me das asco, y por supuesto das pena. Porque estás irreconocible. Porque eres un mierdas. Y tonta de mí, de haberte hablado hoy para preguntar qué tal estás. ¿Que te gusta que me preocupe por ti? de qué vas, falso. De qué coño vas. Tienes a esa maldita guarra a tus pies, ¿y te sigue interesando que me preocupe por ti? NI UNA MÁS SANTO TOMÁS. No me puedo creer que te esté diciendo esto, ni si quiera sé si es producto de mi rabia o si lo siento realmente (tendré que esperar a mañana a ver si lo sigo pensando) pero desde luego que si ya estaba decepcionada antes, ahora aún más. Al parecer la técnica de dar abrazos súper fuertes, te es efectiva. Bravo por ti machote. A ver si la técnica de ataque cuando discutáis, y cuando la llames zorra y perra, te es igual de efectiva. Que una perdona, pero no olvida. Te odio a ti y la odio a ella. Y no esperes que lo entienda, porque no pienso ponerme ni un jodido minuto más en tu piel para entender por qué haces todo lo que haces. Cuando seas capaz de entender qué cojones me pasa a mí, entonces me lo pensaré.

Entiendes por qué me quiero quitar de las redes. ¿Entiendes de una maldita vez qué es lo que me duele? A mí me ha costado sudor y sangre sacarte de esa boca y por Whatsapp cosas bonitas, y con ella te sale solo. No creo que merezca tal mierda. Y ¿sabes que pienso? Que viendo esto, mi relación contigo ha sido una mierda y que no ha merecido la pena gastar 2 años y medio de mi vida. Porque al parecer yo te forzaba a todo, y con ella te sale todo genial. Así que nada, que te vaya muy bien con la guarra que tiene sexo tan rápido contigo, y tan poco seguro. Que te vaya muy bien con la guarra que se mete de por medio. Y que te vaya muy bien con la guarra que se va a llevar todo el amor y cariño que tú la das y que al parecer yo te he forzado a darme.

Como puedes  ver aquí no es todo bonito, ni es todo un camino de rosas. Pero bueno aquí mando yo, y aquí expreso lo que realmente necesito expresar. Si lo ves, lo siento por ti si "te duele" pero no pasa nada, tienes a la otra para que te de muchos mimitos.

Y te juro que si te tuviera delante, desde luego que no sería cariñosa ni mucho menos. Te diría, que mucho tiene que cambiar hasta que te vea, para poder ser algo más amable, pero como eso no va a pasar, probablemente cuando me des la calculadora y el elefantito te encuentres con una Miriam que jamás habrás querido conocer. Y ¿sabes? al menos tendrás motivos para no querer ni replantearte volver conmigo. Pero esta vez, con razón. Una Miriam llena de decepción, de odio, de tristeza, de haberse sentido engañada de nuevo. Una Miriam con ganas de darte un buen par de hostias si no fueran denunciables, pero un par bien merecidas, claro. 

En fin, creo que lo voy a dejar porque actualmente estoy llena de odio. Espero mañana estar de otro humor. 

Adiós.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Se acabaron las cartas.

Miro hacia la ventana, y la cabeza se me inunda de recuerdos. No puedo olvidar esas veces que cogías mi mano, me besabas en la mejilla, y me decías "todo va a ir bien". Aunque ni tú sabías lo que sucedería. No olvidaré jamás cuando me abrazabas intentando llenar mi vacío pegando cada uno de mis pedazos rotos. Ni por esas pocas veces que me decías que era la mejor novia del mundo. Tal vez no recuerdes con claridad cada una de estas cosas, pero quizá algún día también inunden tu cabeza. 

Pero aquí estoy. Efectivamente, con recuerdos. Son simples recuerdos, y ahora fuiste tú quien me rompió en pedazos. Sé que tengo que ser fuerte, pero no lo soy. Y nunca lo seré. Dicen que al final con el tiempo todo se olvida, pero no creo que pueda olvidar todo lo vivido y todo lo ocurrido en estos dos últimos meses.
Seguiré escribiendo, porque creo que me ayudará a no pagar mi rabia con los que sí han querido permanecer a mi lado. 

Nunca tendrás un amor tan sincero como el de la persona que hiciste tanto daño, y aún seguía ahí. Yo. Y creo que nadie merece la sensación de duda de saber si me siguen queriendo o no, así pensaré que nunca me has querido, y menos ahora. 

No tengo ni idea de si seguirás leyendo mi blog, o si escribo para mí misma solo, pero si lo lees quiero que sepas que conseguiste tu objetivo. Que has eliminado de una buena vez a la pesada de Miriam, y que Miriam tiene como objetivo borrar cada uno de lo recuerdos buenos que le has dado, porque no merece la pena seguir pensando en ellos cuando nunca los volverá a tener. ¿Y sabes por qué he tomado esa decisión? porque tristemente, tú has hecho de mí, con tu error, una persona peor. Has convertido mi optimismo en negativismo. Y lo que dices de "dale tiempo al tiempo" lo veo una excusa. No tengo que darle tiempo al tiempo. Tengo que ser realista, y tú jamás vas a venir a mí ni aunque quisieras, porque la gente como tú (con el orgullo, ego y amor propio por delante de todo) no cambia. y tristemente te conozco.

Me sorprendería si esta chavala será capaz de conseguir lo que no he conseguido yo (que por una parte es probable, porque al menos su amor es correspondido, y no como el mio, que nunca lo fue). Pero estaría bien que cambiases a mejor, porque ya esta bien. Ya esta bien de inmadureces. Ya esta bien de huir cuando las cosas se ponen mal, en vez de resolverlas. Ya está bien. Y de verdad, que me alegraría si de verdad eres capaz de asentar tu jodida cabeza y de cambiar, porque si es verdad que debo darle tiempo al tiempo para ver si eres capaz de darte cuenta de lo que has perdido, me gustaría al menos que vinieras con otra actitud.

¿Sabes que es lo que me da pena? Mi familia. Mi familia se está comiendo todo este marrón, y encima saben absolutamente todo, por lo que su decepción incluso es el triple que la mía. Dicen que tan listo eres para unas cosas, y tan gilipollas para otras. Y razón no les falta. Ellos están muy decepcionados, y con razón, pero bueno no importa ¿verdad? simplemente te daban de comer casi siempre, te invitaban a todo casi siempre, y has tenido de todo siempre. ¿Pero que importa verdad? no les volverás a ver, y encima, cómo no, tú eres mucho más importante. ¿Tu familia? Tu familia no sabrá ni la mitad de las cosas que haces tú. Y es triste y me da pena que no tengas la confianza de contarles todo, y que ellos te puedan aconsejar. Pero mejor, porque solo cuentas lo que quieres y a tu favor siempre. 

Pero bueno, esto está fuera de lugar ya. Pero como es mi blog, escribo lo que me da la gana. Seguiré escribiendo de cuando en cuando, porque dudo que el dolor se vaya de un día para otro, y estoy cansada de llorarle a mi madre. 

Te diría te quiero y te amo para siempre, pero para eso ya tienes a la zorra de turno (algún día dejaré de faltarla el respeto, cuando esté bien). Así que:

"Me quiero y me amo" para siempre. 

PD: si de verdad me sigues y me lees, mándame una indirecta o una directa por chat o instasorie. La verdad es que me causa curiosidad.

lunes, 4 de septiembre de 2017

04-09-2017


Hola X. Probablemente esta sea la última carta que te escriba. Creo que hemos tocado fondo y ahora mismo ya no sé que pensar. Siento decepción, siento tristeza, siento rabia… No te reconozco. Tú no eres así y tú y yo lo sabemos. Yo estoy decepcionada porque me has mentido, me has vuelto a mentir. Me prometiste y aseguraste que con hostal o sin hostal probablemente no ocurriera. Y de repente me entero, habiéndote preguntado yo. Pensabas ocultármelo. Igual que me ocultaste que tenías hostal. ¿Cuándo te ingreso tu madre el dinero para que no hayas podido únicamente avisarme? ¿A las 12 de noche? No. Por tanto, me lo has ocultado y me has mentido. Porque a mí no me duele lo que hagas, me duele que hables de palabra y luego no cumplas nada de lo que dices, y además de eso, me mientas. Es que ya me da igual lo que seamos, es que, si eres mi amigo, no deberías mentirme absolutamente en nada, ni ocultarme cosas “por no hacerme daño” porque lo que me hace daño es esto. Yo decidiré en caso de que me lo cuentes, si me duele, si no, si expresarlo o callarme. Pero me has mentido y creo que tus palabras conmigo en todo momento se las lleva el viento. Encima me hablas tú, cuando dijiste que no me ibas a hablar, y me vienes súper cariñoso después de haberte tirado a esa guarra. Sí, Guarra porque creo que después de todo esto y del daño que siento, tengo derecho a llamarla como quiera. Total, me vas a odiar igual…
Está claro que yo y no gano nada. Me dices que le dé tiempo al tiempo. ¿A que le tengo que dar tiempo? ¿A que después de habértela follado 20 veces, y quedarme yo en la sombra (que es al parecer donde me quieres tener), te puedas llegar a decidir volver conmigo? Y ni siquiera eso, porque claro esto es una hipótesis. Y en mi opinión ni eso, y ¿sabes por qué? Porque creo que si dices que valoras lo que hago, y me valoras como persona, no recibiría ciertos detalles por tu parte. No es cuestión de rehacer tu vida, es cuestión de que, precisamente tú también has aceptado y decidir que yo esté, de una forma o de otra. Y ese simple hecho, me permite poder “exigirte” algo de respeto y sinceridad por tu parte. Porque yo sé lo que hay. Pero si yo sé la verdad, yo puedo decidir cómo llevar la situación. Si tú a mí me mientes y me ocultas que te la follas, y luego voy yo y follamos ¿qué pasa, que soy tu putita? NO. Yo decido si quiero follar o no contigo, liarme o no contigo, después de SABER LA VERDAD.
Es que creo que el que no entiende la situación eres tú. A mí me la suda lo que hagas con ella. A mí me importa cuando tú estás conmigo y lo que sientes cuando me ves. Si sientes amor, si sientes deseo, si me echas de menos, si me valoras, si te doy pena o si te doy asco. Pero con mentiras yo no puedo vivir, ni así ni siendo amiga. Porque si hay algo que más valoro es la sinceridad. Y lo que más odio, la mentira.
Por tanto, yo no sé si esto es una despedida, porque no puedo predecir qué nos va a pasar mañana cuando nos veamos. Yo me dejo llevar siempre, y aunque vaya con la idea de rendirme, no sé qué pasará mañana.
Yo quiero seguir luchando por ti, pero esto agotada. Agotada de que me mientas, agotada de que me ocultes cosas, agotada de ya no se capaz de creer las cosas bonitas que me dices. No puedo. Y necesito, siendo amigos o siendo lo que sea, que de verdad me des confianza, porque tú no eres así Jose. Te conozco por desgracia, y tú no eres así.
Y realmente no sé que hacer. Yo ya te he mostrado cómo soy ahora, lo que estoy cambiando y lo que estoy dispuesta. Y aun siendo como yo soy, ya no te convezco. No eres capaz de visualizar nada conmigo. Porque me siento como un segundo plato (si no sale bien con ella entonces sí). Siento que no soy lo suficientemente buena, guapa, atractiva para ti. Siento que no valgo nada, y que no tengo y no tendré un hueco en tu vida siempre. Y me duele, porque solo se luchar contra todo, contra todos, y contra ti. Y, sin embargo, tú me dejas seguir ¿por qué? ¿Hay algo que necesites saber de mí? Siento que no sabes lo que tienes conmigo, y creo que lo que necesitas es perderme para darte cuenta de lo mucho que te puede faltar. Porque yo te hablo de mí y no sé que tienes con la otra, pero desde luego que todo el amor sincero que te muestro te faltará. Mi ayuda, mi apoyo, mis consejos, mis ánimos cuando estés mal. Y sé que eres capaz de vivir sin ello, porque te puede mucho más el orgullo, la cabezonería y la capacidad de decir “como ya no quiero con ella, mejor. No tengo que aguantar esto”. Y yo ya no sé si irme, y dejarte en paz, siendo feliz con tu error. Para que realmente te des cuenta de que pierdes un cariño y un amor enorme.
Lo siento. Pensé que sería más fuerte, pensé que podrías acompañarme en el cambio con gusto y con deseo. Pensé que podría dejarte mi calculadora porque pensé que seguiríamos teniendo contacto. Pensé que podría reservar para los dos una noche en el hotel cuando los tuviéramos 15 euros. Pero veo que te faltan ganas y hay demasiada dejadez.

Lo siento de nuevo por no ser suficiente para ti. Te querré siempre y siempre me tendrás. Miriam, la enana.

domingo, 3 de septiembre de 2017

03-09-2017

Hola X. Ayer no escribí porque fue uno de los peores días que pasé contigo. El cómo me trataste de mal, como me ignorabas… Me sentí horrible. Cuando me insinuaste que únicamente era un polvo para ti me sentí sucia, me sentí como una puta, y en el fondo sigo pensándolo. Pero el que lo siga pensando no significa que mis deseos cambien, al fin y al cabo… que vas a decir tú, lo sentimental y lo emocional se lo lleva la otra. Créeme si te digo que ayer me entraron ganas de mandarte a tomar por culo y que te follaras a esa. Pero no puedo. Mi corazón no me deja. No sé por qué me mantienes, sé que me quieres, pero aun queriéndome si no me quieres mantener, no me mantienes. Y en el fondo creo que lo que quieres es que no me vaya de tu vida.
¿Hoy? Cómo voy a estar hoy. Te vas a Valladolid, y va a pasar lo que más temo. Vas a estar todo un día completo, exactamente más de 24 horas, con esa chica. Eso es mucho tiempo, y lo suficiente como para enamorarte más. Temo que te beses y que te encante. No paro de pensar cómo la vas a tocar todo el cuerpo, como la vas a coger de la mano por la calle como si fuerais pareja, lo motes cariñosos que os tengáis, que te presente a sus amigos y tu estés tan cómodo… lo temo. Lo temo porque sé que es lo que ocurrirá. Sé que te va a gustar más su cuerpo que el mío, que tendrá el culo y las tetas más bonitas, la cara, la delgadez… la personalidad. Yo no te gusto en nada de eso a comparada con ella y estoy en la mierda. Me siento como si fuera una mierda, y el pañuelo que uses cuando no esté ella. Y me duele porque eres lo que más quiero en este mundo. Y ¿sabes por qué pienso que ocurrirá todo eso? Porque conmigo fuiste así. Por ocurrir puede que hasta te masturbe. Yo de verdad… estoy en caos. No sé cómo llevar la situación y de verdad que me voy a volver loca. Siento que no he estado a la altura de tus deseos en ninguno de tus ámbitos, y te pido perdón por no haberte podido más de lo que te doy. Solo te puedo dar mi corazón.
Y bueno, aquí estoy escribiendo esto mientras tu estas de camino, sin ganas de comer, sin ganas de hacer nada. Solo llorar. No hay noche que no me duerma y antes de descansar, llore.
Es muy duro. Pero bueno únicamente puedo pensar planes para poder conquistarte de nuevo y recordar qué es lo que más te gusta para poder abrir ese corazón para mí. De momento tengo dos sorpresas para el miércoles, que espero como mínimo que te haga ilusión y pensar en lo que mucho que te quiero, y que te haga replantearte alguna cosilla.
Cuando nos preguntan por que lo intentamos tanto con alguien, la respuesta es simple, porque cuando quieres a alguien, tienes la esperanza de que las cosas funcionen. Y eso es lo que me pasa contigo, aunque puedas llegar a pensar que soy muy pesada.
Para terminar, voy a escribirte algo que he visto:  Y si te entrego mi alma en bruto, si tE dedico mis sueños, si te regalo mi amor. Si te doy todo lo que tengo, prométeme que te vas a quedar, que no vas a huir al ver todo lo que haces de mí, yo. Y que me vas a querer. Solo quiero eso. Que me quieras de la misma manera que te quiero yo a ti. Incondicional. Hazme creer en el amor, y házmelo, por supuesto. Seamos todo el uno para el otro. Hagamos de nosotros alguien mejor. Y afrontar todo lo que nos venga. Con nuestras manos entrelazadas. Y así, o nos arriesgamos a cagarla, o la cagamos fijo.

Te amaré siempre. Miriam, la enana. 

viernes, 1 de septiembre de 2017

01-09-2017

Hola X. Voy a ir al grano. No estoy bien. Ayer fue un día maravilloso y hoy me has tirado una jarra de agua fría cuando me entero de que te vas a Valladolid este fin de semana a ver a esa. ¿Cómo te atreves a decirme de quedar el miércoles para vernos, para tener sexo, habiéndote visto con ella dos días antes? Habiéndola besado, como mínimo. Estoy chafada, me has decepcionado. Pensé que habría alguna opción a que pudiéramos volver, pero creo que, aunque me digas que no, estás jugando conmigo y suples las necesidades que ella no te da. Y estoy cansada; cansada porque veo que doy, doy, doy y siento que me vacilas. Que cuando te apetece bien y cuando no, no.
Hoy te he propuesto hacer una locura: venir aquí de madrugada, o si te da mucha pereza ir yo allí para estar toda la noche juntos, charlando y dándonos amor y placer sin miedo a ser vistos. Para “mi sorpresa” me lo has denegado. ¡Oh! Que raro, no me lo esperaba… y claro… yo pienso que para mí nunca va a haber locuras, nunca vas a ceder en algo que no te haga gracia, porque debe ser que yo te aburro. Sin embargo, con esa, van ya dos madrugadas que te quedas encantado. Y estoy cansada de ver detalles con cualquier persona, y ya hablo en general, y conmigo no tener los mismos. ¿Qué te ocurre conmigo? ¿por qué si yo soy la que más te da, recibo la que menos?
Pienso que no me merezco esto. No lo merezco. Soy buena persona y creo que estoy aguantando carros y carretas a que te decidas de una buena vez, y a que te des cuenta de que es una terrible opción estar con esa chica.
Yo ya no sé a quién hablarle ni a quien rezarle, nadie me escucha y nadie me ayuda. Te prefería libre y sin ganas de mujeres que así, porque así, me estas matando y si eso era lo que te habías propuesto lo estás consiguiendo. Yo ya no puedo más.

Te quiero. Miriam la enana. 

jueves, 31 de agosto de 2017

31-08-2017

Hola X. Me he levantado decepcionada. Anoche estuviste super seco conmigo y me sentía super incomoda pensando que te estaba molestado. Me despedí y me fui a dormir. Cuando me levante jamás pensé que me hablarías e iniciarías tú la conversación. Me alegré por ello porque significaba que habías pensado en mí.
Más ilusión me ha hecho el momento en el que me has dicho que fuera contigo al gimnasio para que yo hiciera ejercicio, ya que Ana no había venido conmigo.
Sin embargo, lo que más me ha hecho sentir y revivir lo que siento por ti ha sido el momento en el que has decidido darme un beso tú, en ese momento en el que casi me voy del gimnasio casi llorando. Cómo repetías el beso otra vez, después de la siguiente ronda. Cómo te dejabas tocar por mis largas uñas.
En el momento en el que nos encontramos después de ducharnos, y vamos andando, me siento como si estuviéramos conociéndonos de nuevo, y cuando me has parado para tocarme la espalda, los hombros, los pechos… y me diste la vuelta para besarme con locura, me ha vuelto tarumba. Y aún más cuando me has reconocido que lo del gimnasio era una excusa para verme, que desde ayer tenías ganas de besarme, que sabrías que pasaría… en fin un montón de cosas que sabes y que me cuesta explicar cómo me siento.
Por otra parte, me tiene confusa porque sabes que hay cosas, lo sabes tú y lo sé yo. Yo no quiero ser tus folleteos mientras conoces a la otra. No. Porque no soy ninguna suelta, enano.
Siento que he avanzado un pasito contigo y que he descongelado un poquito tu corazón, y he roto un poco tu ética para que te dejes llevar por una vez por lo que sientes amor. Siento que esto va bien. Que me merece esperar, y que mereces la pena mi amor.

Ayer, hoy y siempre, te quiero. Miriam, la enana.