jueves, 31 de agosto de 2017

31-08-2017

Hola X. Me he levantado decepcionada. Anoche estuviste super seco conmigo y me sentía super incomoda pensando que te estaba molestado. Me despedí y me fui a dormir. Cuando me levante jamás pensé que me hablarías e iniciarías tú la conversación. Me alegré por ello porque significaba que habías pensado en mí.
Más ilusión me ha hecho el momento en el que me has dicho que fuera contigo al gimnasio para que yo hiciera ejercicio, ya que Ana no había venido conmigo.
Sin embargo, lo que más me ha hecho sentir y revivir lo que siento por ti ha sido el momento en el que has decidido darme un beso tú, en ese momento en el que casi me voy del gimnasio casi llorando. Cómo repetías el beso otra vez, después de la siguiente ronda. Cómo te dejabas tocar por mis largas uñas.
En el momento en el que nos encontramos después de ducharnos, y vamos andando, me siento como si estuviéramos conociéndonos de nuevo, y cuando me has parado para tocarme la espalda, los hombros, los pechos… y me diste la vuelta para besarme con locura, me ha vuelto tarumba. Y aún más cuando me has reconocido que lo del gimnasio era una excusa para verme, que desde ayer tenías ganas de besarme, que sabrías que pasaría… en fin un montón de cosas que sabes y que me cuesta explicar cómo me siento.
Por otra parte, me tiene confusa porque sabes que hay cosas, lo sabes tú y lo sé yo. Yo no quiero ser tus folleteos mientras conoces a la otra. No. Porque no soy ninguna suelta, enano.
Siento que he avanzado un pasito contigo y que he descongelado un poquito tu corazón, y he roto un poco tu ética para que te dejes llevar por una vez por lo que sientes amor. Siento que esto va bien. Que me merece esperar, y que mereces la pena mi amor.

Ayer, hoy y siempre, te quiero. Miriam, la enana. 

30-08-2017

Hola X. Hoy es 30 y encima te he visto en el gimnasio. Se me ha parado en corazón cuando me has tocado la lorcita mientras estaba en la cinta. En ese momento no sabía que hacer, y no sabía si ignorarte o ir a verte. Es obvio que, como sabes, decidí ir a verte. Creo que fue la elección más acertada a pesar de lo que vino después. Créeme si te digo que cuando te miraba mientras hacías deporte, yo me quedaba embobada. Que mis ganas de desnudarte ahí mismo y de hacerte el amor eran… indescriptibles. Tú lo sabes.
No te voy a negar que no me haya sentido como una jodida estúpida cuando he visto las cobras que me has hecho, a pesar de que luego tú me dabas besitos en la mejilla, o me los lanzabas, o me tocabas… Era todo muy extraño. Me sentía extraña.
En el momento que rechazaste mi beso, se me cayó el mundo encima, quería morirme y estuve a nada de coger mis cosas e irme. Pero no te culpo, la estúpida fui yo por intentarlo.
De verdad, ante esta situación yo ya no sé que hacer. Verte la próxima vez en la biblioteca y, o ignorarte, o seguir tratando igual. Si te ignoro, no sé cómo te sentirás tú (y eso es algo que a mi me importa), pero, por otro lado, si hago la segunda opción, me voy a estampar de bruces contra la pared, porque no vas a ser capaz de llevarte nunca por lo que sientas, en vez de por la cabeza. Estoy cansada de ello. Porque yo sé que has tenido muchas ganas de besarme al igual que yo, y por respeto a alguien a quien todavía no la debes nada, estas desaprovechando realmente saber si sigue habiendo algo entre nosotros o no.
No creo que esta tortura dure mucho, y no lo digo por lo poco que pueda durar lo de la chica esta (que ojalá), sino porque yo tengo mis límites y esto me está superando ya. Yo estoy aquí por ti, para luchar por ti, para ser alguien importante y no alguien de un cuarto puesto como mínimo. Y tú no me dejas luchar, si me cortas las alas ¿qué me queda a mí para demostrarte’
Ni si quiera sé aún que es lo que te ha dejado de gustar de mí, para que te guste ella y que tenga algo que yo no.
No sé, estoy muy confusa con todo esto y sinceramente todo lo que estoy sufriendo supongo que tendrá su recompensa, pero desde luego que no se lo deseo a nadie porque no es justo. Y no es justo porque ambos nos queremos. Ni si quiera sé si estaré para cuando tú quieras venir, si es que vienes. Lo mismo vienes, y yo no quiero nada porque no soportaré besar los labios que han sido besados por otra, o hacer el amor cuando lo hayas hecho con otra. No sé si seré capaz de aguantar tanta presión, y tanto postjuicio por parte de tu familia y de tus amigos.
Así que no sé enano. Ahora estoy, pero lo mismo dentro de un tiempo no.
Te quiero. Miriam, la enana.


martes, 29 de agosto de 2017

29-08-207

Hola X. Anoche me acosté pensando en cómo era posible que, en cuestión de menos de un mes, dejase de ser una de las personas más importantes de tu vida, a no ser absolutamente nada. A quedarme al margen. Es duro y no es fácil saber que voy a contracorriente de ti y de todo el mundo, luchando por lo que yo creo que es realmente importante en mi vida.
Como ya te dije, yo soy de las que son felices viendo feliz a las personas importantes. No necesito recibir lo mismo que doy. Simplemente recibir de la forma en la que cada uno pueda dar.
Tengo dos opciones: o me rindo o lucho por lo que quiero. Creo que es justo seguir luchando hasta agotar la última posibilidad y que me digas tú “Ya. Basta. No me gustas nada, me he desenamorado completamente” porque ¿sabes? Yo no creo en eso de que, aunque se esté enamorado, es posible rehacer tu vida con otra persona. Si estás enamorado, siempre resurgirá algo, aunque sea lo mínimo. Y eso es lo que voy a intentar yo, porque si tú me dices que “nada es imposible” es porque hay una pequeña opción, por muy poco barajable o posible que sea, de que se pueda dar.
No estoy bien y nunca he estado bien, y actualmente finjo estarlo para verte feliz porque si no tu entristeces, y jamás me perdonaría hacerte sufrir a ti.
No te voy a negar que tengo muchas incertidumbres. No se qué va a pasar con esta chica. No sé si te va a gustar tanto como esperas o no, si acabarás haciendo el amor y enamorándote de ella, o si no. Si volverás a mí, si yo podré volver contigo… no lo sé. Me cuesta tanto pensar en que, si has tenido algo con esa chica, luego pueda yo volver, y ocupar la misma cama en la que habéis tenido algo, o besar esos labios que un día fueron míos. Ojalá no me pase. Ojalá ocurra que no quieras estar con ella, que te des cuenta, por fin, que soy la mujer de tu vida. Que vengas, que me lo digas, que me lo pidas. Y que no tengamos que volver a pasar por un rato así nunca más. Estoy cansada, enano. 
QUIERO VER QUÉ SUCEDE. Quiero verte en algún lado, quiero que ocurra algo. Y no sé que va a pasar.
Si un día me preguntan por qué lo intente tantas veces contigo, por qué luché tanto por ti, les diré que lo hice porque estaba segura de que eras el amor de mi vida. Y así sigue siendo y así seguirá.
Nos debemos una charla con el corazón abierto. Con total sinceridad, sin frialdad, sin maldad, sin discusiones…
Me gustaría escribirte algo que he leído y que me siento identificada: “Días. Semanas. Incluso meses. Autoconvenciéndome de que todo se ha acabado, de que ya puedo vivir sin estar pendiente, de que no vas a sentir nada cuando te vuelva a escribir (que además sé que lo harás), y al final, con tu primera frase (“hola”) vuelvo a temblar. Y mi cabeza empieza a perder el control y empieza a pensar en la ropa que voy a ponerme cuando nos volvamos a ver una vez más”.
En fin, enano. Mañana es 30… y añoro cada día no estar a tu lado o poder tratarte con cariño.

Hasta mañana mi amor. Te quiero. Miriam, la enana. 

lunes, 28 de agosto de 2017

28-07-2017

Hola X. Hola mi amor. Hoy me siento bien, me siento con fuerzas, me siento preparada para seguir luchando. Ayer comenzamos a hablar de nuevo, y aunque no había esperanzas en tus palabras, yo lo veía entre líneas. Lo noto, sé que me sigues amando, y sé que lo único que te echa para atrás es hacerme daño.
No voy a ser cobarde, y no te voy a dejar ir tan fácilmente. Eso no significa que vaya a ser mala y a interponerme en tus decisiones. Pero tú sabes que hay cosas que no van a cambiar, y nuestra química es incambiable, enano.
Tú has decidido, y tu decisión es intentar algo con ella, aunque ni si quiera sepas si va a salir bien, si te vas a acordar de mí o no… y ¿Sabes? Tengo miedo. Tengo miedo básicamente porque yo sé que, aunque tú no eres como yo, y serías capaz de liarte con alguien y hacer el amor con alguien sin sentimientos, sé que tú ahora mismo no estás por esa labor. Y de todo esto lo que me da miedo, es que, si lo haces, seas capaz de enamorarte por ese simple acto. Sé que una relación tiene algo más que eso, pero tú eres tan enamoradizo en el fondo… que lo temo. Temo que te pueda mostrar más de lo que te muestro yo. Temo que sea mejor, temo que me supere porque yo te sigo queriendo.
Pareceré una pagafantas o una pringada por seguir aquí al pie del cañón cuando realmente sabes que no debería. Sé que tú no lo harías. Sin embargo, sé que en el fondo te gusta y estás de acuerdo en que siga y no me vaya, porque tu orgullo no sería capaz de volver a mí en caso de que saliera mal; mientras que, si sigo, sería todo mucho más fácil para ti.
Enano, te adoro y te amo y me duele muchísimo no poder decirte todas estas palabras porque te puedan hacer sentir molesto y sé que no es lo más adecuado, pero habrá un momento en el que explote. Habrá un momento en el que nos reencontremos y que realmente nuestras miradas se cruzarán y no podrás evitar lo que has estado evitando todo este tiempo. No podrás parar lo que sientes. Porque tú sientes por mí.

Eres maravilloso. Te voy a esperar siempre. Miriam, la enana. 

Carta especial: 27-08-2017

Hola enano:
Soy yo, la tonta de turno jeje. Hoy te escribo un formato distinto de carta al que te llevo escribiendo todos estos días y que, hoy por hoy, aún no has visto. Pero hoy te escribo porque hace un día muy triste de nubes con lluvia… y sé que a ti eso no te gusta tanto como un día soleado. Hoy me he levantado pensando en ti, y por mucho que lo intento no puedo dejar de pensar en ti. Sé que para ti es más fácil porque desde tu posición… ya me entiendes. Hubiera deseado que me hubieras hablado o hubieras tenido una mayor intención de querer hablar conmigo, y eso de verdad, me duele muchísimo, porque sé que me sigues queriendo. Y en parte, probablemente me eches de menos. Ayer antes de acostarme vi una foto tuya en mi cama, y se me vinieron a la cabeza muchos recuerdos.
Esto no es sencillo enano. Juro que no es nada sencillo. Y sé que por mucho que piense que algún día llegará la calma… eso jamás pasará porque entre tú y yo siempre habrá algo especial y cuando nos miremos a los ojos sabremos lo que decimos.
Las palabras “te amo” significan: yo te acepto tal y como eres. No quiero cambiarte; me encantas así, pero sí quiero que crezcas y seas mejor cada día, quiero que alcances tus sueños, quiero verte brillar y estar ahí contigo, en las buenas y en las malas, te respeto, te admiro por la gran persona que eres, conozco tu pasado, tus secretos, tus errores, pero jamás te juzgaría; sé que tú tampoco lo harías conmigo; y juro que no pienso rendirme cuando se nos presenten retos porque estoy segura de que merecerá la pena. Como te dije, no te necesito para vivir, y sé que tú tampoco me necesitas, pero sin embargo haces que mi vida sea mucho mejor cuando estamos juntos. Estaré ahí para ti siempre; tal vez llegue tarde, pero te aseguro que llegaré.
En base a esto, creo que la mayoría tú también lo sientes. Y yo ahora mismo no te puedo demostrar gran cosa porque sé que no es el momento, pero me gustaría que creyeras en ello y realmente lucháramos juntos. Quizá no ahora, porque sé tus circunstancias enano. Pero yo sé que tú y yo somos almas gemelas y nos complementamos, tu eres la luz, y yo soy la noche; y aunque nadie dijo que fuera fácil, se puede conseguir.
Y tú realmente te preguntarás… por qué dices todo esto. Básicamente porque no sé si estoy en lo correcto en no hablarte por redes, aunque de vez en cuando te tire alguna indirecta, pero sí sé que necesitas tu espacio para poder pensar. Y sé que es algo que nunca he dado, y realmente me importas y soy capaz de hacer todo por ti. Quiero que sepas que las ganas son inmensas: preguntarte cómo vas, contarte como estoy yo… saber de tu vida. Pero sé que sería un error; sin embargo, en un día como hoy creo que es necesario expresar lo que siento. No espero ninguna contestación si realmente te cuesta, porque yo sé lo mucho que te cuesta escribir y expresar lo que sientes tanto para bien como para mal. Pero te mentiría si te digo que no hace falta, porque en verdad me hace mucha falta.
Nos queda una conversación pendiente en persona, que hoy por hoy es difícil que ocurra porque no me gustaría acabar llorando y mucho menos verte a ti llorar por verme a mí triste (porque como te dije… aunque tengas un corazón de hielo, sé que se descongela rápido mi amor). Pero espero realmente tenerla.
Ni falta que hace de las ganas de querer verte, y el deseo de abrazarte y besar esos labios. De mirar esos ojos con una mirada tan profunda como la tuya; de tocar las manos llenas de callitos … de tocar esos cachetes del culo que tanto me gustan. Y cómo no, de bromear con cualquier tontería que se nos pase por la cabeza, porque juntos somos un terremoto y hacemos de algo absurdo… algo nuestro.
No sé si te estará cansando leer esto, y si realmente te ha gustado que hiciera esto, porque la situación estaba algo tensa y realmente creo que ha sido mejor idea hacerlo por aquí, que por whatsapp. Porque pienso que aquí puedo ser yo misma, sin verme interrumpida, y además no te fuerzo a una respuesta instantánea. Esto además lo podrás tener siempre. Igual que a mí.
Enano (porque eres mi enano y siempre lo serás), te echo mucho de menos. No tanto como antes, pero es esa sensación de que te falta algo esencial en tu vida, que te la completaba y que ahora no lo está. Espero y deseo que esta carta te haga pensar algo en nosotros.
(te adjunto el link de una canción que ahora mismo describe realmente lo que siento, escúchala por favor: https://www.youtube.com/watch?v=1JGeXIEgrP0 )
No espero respuesta, pero sí que me gustaría una respuesta porque realmente me gusta saber que existes y que estás. (PD: mi cambio ha empezado, llevo 7 kilos perdidos.)
Te quisé, te amé; te quiero, te amo; te querré y te amaré. Por nuestro 30.

Miriam. La enana. 

26-08-2017

Hola X. Acaban de darme el alta después de haberme operado. Mis tíos me trajeron unas rosas rosas muy bonitas. Me acordé de ti cuando te pedía que algún día me encantaría que vinieras a mi casa con un ramo de rosas. También me acordé de ti y estuve bastante triste porque pensé que, aunque ya me hubieras confesado lo de la chica… creo que, si al menos me has tenido cariño, podías haberte presentado igualmente. Aún tengo muchas lagunas a todo lo que me decías frente al acto que llevaste a cabo. Yo sé que me sigues queriendo y que por cabezonería no serás capaz de llamarme con motes cariñosos, aunque quieras, ni me dirás te quiero, aunque lo desees… ni me hablarás, aunque tengas ganas.
¿Sabes? Hoy quiero hablar de mí y de nosotros… no quiero hablar de quien tú ya sabes. Tú sabes que creo en el destino y en el karma, y aunque ahora mismo lo que tu deseas es intentarlo con esta chica, tu y yo sabemos que es una locura y poco probable de que salga bien. En parte desearía que cuando tuvieras algo con ella, no pudieras parar de pensar en mí porque eso es buena señal. También me gustaría saberlo si eso ocurriera, porque yo sigo en mi proceso del cambio y estaría dispuesta, junto con ciertos cambios en la tuya, en volver a ser muy felices como hemos podido llegarlo a ser. Quiero formar parte de ti, de tu familia, de tu vida. Y aunque ahora mismo esto no lo estas leyendo, espero que algún día lo puedas llegar a leer y realmente sientas lo mismo que yo, porque en verdad, lo único que estoy deseando es poder verte en la biblioteca y tener un motivo para verte, y sonreír. Para cruzar una palabra contigo. Y sé que tú también lo quieres. Porque como muchas veces te digo… tú, en el fondo tienes un gran corazón y ese corazón aún me sigue queriendo.
Qué te puedo decir más… ya lo sabes todo, y eres un cabezota. Perdón si no te contesté al Instagram cuando me deseaste suerte y preguntaste por mi operación, pero en ese momento consideré que lo mejor era no contestarte para que realmente pensases y te preocupases por mí (y no sé si lo conseguí). También estaba algo enfadada porque esperaba al menos que fuera por WhatsApp y algo más cariñoso. Y no por Instagram y encima añadiendo “tú puedes con todo”, porque tú y yo sabemos que precisamente con todo no puedo enano.
Algún día, cuando leas estas cartas, espero que seas capaz de contestarme a una sola, aunque sea (ya que sé que te cuesta escribir y responder a estos temas), porque para mí sería realmente importante.

Te quise, te quiero y te querré. Miriam, la enana.

24-08-2017

Hola X. Otro día más. Iba en el coche con Ana y sonó una canción que me recuerda a ti (la pondré al final para que la leas porque creo que es perfecta ahora mismo para lo que siento.
Acabo de poner en Instagram un mensaje bastante doloroso para ti, haciendo referencia a esa y a ti. Lo siento, suena muy brusco, pero jamás la nombraré; la llamaré “esa” “otra” o “la chica/chavala”. Sé que te duele porque para ti es ahora mismo todo lo que tienes y lo que más adoras, y lo que más amas en el mundo.
Me duele dejar de ser alguien importante en tu vida, y ser una jodidísima mierda. Porque me siento así, como una jodidísima mierda y no creo que yo me haya merecido esto ni mucho menos, porque habré desconfiado mucho de ti (que es normal porque viendo esto…), pero te he dado todo de mí. Me he entregado a ti, y tú nunca has valorado eso. Viene una cualquiera, de Valladolid y con cuatro tonterías, te encandila. Pues me jode como comprenderás. Y la odio y la odiaré siempre porque es la persona que se ha interpuesto entre nosotros. Que tú me digas que ella dijo “me da palo” mira… eso cuéntaselo a ella… no a mí. Porque no la da ni un solo palo cuando es capaz de lanzarse a ti aun sabiendo que estábamos en tira y afloja y que hace 2 días hacíamos el amor tú y yo juntos. Me parece muy mal y muy triste lo que has hecho conmigo y nadie se merece el trato que he tenido. Porque vas de que has hecho todo para no hacerme daño. Sabes cómo me harías daño y lo has conseguido. A ti se te metió en la cabeza la idea de dejarme. Y hasta que no has conseguido llevar esa idea al corazón, no has parado. Porque si únicamente te hubieras dejado llevar por el corazón, hubieras aguantado a ver mi cambio. Pero no.
Mis únicos deseos es que esta chica, siendo tan feminista, te acabe odiando y busque la libertad que tanto busca. Me río por no llorar ¿sabes? Porque a ti te deseo todo el mal con ella, y sobre todo a ella contigo y que sufra el triple de lo que he sufrido yo, porque se lo merece: ella por meterse donde no la llaman, y tú simplemente por todo lo que me has hecho sufrir. Y el Karma existe y lo sabes. Y tendrás todo lo malo que me has dado. Aunque sabes que en el fondo esto no es así, y es un ataque de rabia.
Después de toda esta mierda, porque al final es mierda que tengo para vosotros dos, no puedo negar que tengo sentimientos muy fuertes por ti y que realmente desearía no tenerlos, porque realmente no te mereces el corazón que tengo, ni mi amor, ni el cariño que te he dado y que estaría dispuesta a darte. Sabes que te sigo queriendo y que te querré siempre, ante todo, aunque tenga días como hoy, en los que me nublo de odio. Quiero seguir esperando y ver si realmente abres los ojos y ves lo que has perdido. Porque realmente te has perdido una vida maravillosa llena de un amor especial, con una persona especial como yo. Con una familia especial y maravillosa como la que tengo yo.
Lo prometido es deuda. Ahora verás la canción más abajo. 
Me despido por hoy. Te quiero mucho, ahora y siempre. Miriam la enana.





Tú me haces diferente simplemente con el solo hecho de existir
Cambiaría lo que fuera si hace falta solamente por verte feliz
Tanto tiempo esperando una promesa, una caricia, una señal
Formas parte de este sueño y yo contigo llegaría hasta el final
Te juro que nada puede ir mejor
Solo si es contigo
Porque esta vida me lo enseñó
Ya ves, te necesito
Contigo
Recorrería el mundo entero contigo
Me pasaría todo el tiempo mirando el firmamento y con
Tus dedos tapando el sol
Solo si es contigo
Me perdería en una isla contigo
Caminaría de tu mano y ahora que te tengo al lado
Me siento mucho mejor
Debería estar prohibida tu mirada y tu forma de caminar
Has logrado que mi cuerpo y mi mente ahora vayan al mismo compás
Ya no existe en este mundo la manera para separarme de ti
Todo es bueno y es perfecto, claro, si te quedas junto a mí
Te juro que nada puede ir mejor
Solo si es contigo
Porque esta vida me lo enseñó
Ya ves, te necesito
Contigo
Recorrería el mundo entero contigo
Me pasaría todo el tiempo mirando el firmamento y con
Tus dedos tapando el sol
Solo si es contigo
Me perdería en una isla contigo
Caminaría de tu mano y ahora que te tengo al lado
Me siento mucho mejor, solo si es contigo
Y ahora estoy debiéndote la vida
Pasando desapercibida
Mi manera de sufrir
Porque contigo soy feliz
Contigo
Recorrería el mundo entero contigo
Me pasaría todo el tiempo mirando el firmamento y con
Tus dedos tapando el sol
Solo si es contigo
Me perdería en una isla contigo
Caminaría de tu mano y ahora que te tengo al lado
Me siento mucho mejor
Contigo
Recorrería el mundo entero contigo
Me pasaría todo el tiempo mirando el firmamento y con
Tus dedos tapando el sol
Solo si es contigo
Me perdería en una isla contigo
Caminaría de tu mano y ahora que te tengo al lado
Me siento mucho mejor

Solo si es contigo
Solo si es contigo
Solo si es contigo

23-08-2017

Hola X. No puedo dejar de pensar en ti. Me levanto y pienso en ti. Me acuesto y pienso en ti. Te diría tantas cosas ahora mismo… pero no quiero ser yo quien te escriba ahora mismo porque tú no sientes lo mismo, y no tengo que forzar esta situación. Llegará un momento en el que sea valiente como para entregarte esta carta o las que vaya escribiendo cada día porque, ¿sabes?, he pesado desahogarme y escribir lo que pienso cada día de ti, para poder liberarme.
Te mentiría si te digo que te deseo todo el bien del mundo con esa chica y con cualquiera, porque creo que es una locura y una incongruencia todo lo que dices o lo que haces.
Yo me he sentido engañada, estafada, humillada por ti. Siento que me has mentido desde que comenzamos nuestra relación, y que, igual que ha pasado esta chica, han podido pasar muchas más; y que por tanto mi instinto nunca me falló, y que cuando estaba alerta era por algo. Con razón no quisiste que te acompañara ese fin de semana…
Pero, ¿sabes? Lo que más me duele de todo es leer muchas palabras que tú me dijiste en su momento, y el “no te preocupes enana, puedes confiar en mí” cuando te fuiste a Valladolid; y sin embargo, fue ahí donde se supone que comenzó todo con esa.
No quiero seguir hablando de ello, porque me da asco esta situación. Lo único que sé es que me entran ganas de buscarte a mejorada, o ir al gimnasio o a la biblioteca para que me veas, y te acuerdes de mí, porque tú siempre has sido de dejarlo todo por whatsapp porque tú y yo sabemos que me sigues queriendo igual.
Quiero escribirte un pedacito de la felicitación que me escribiste por mi cumpleaños, para que veas que poco cumples tus palabras y el daño que me hace a mí verlo: “desde que te conocí has cambiado un montón, a mejor siempre, por supuesto. Aunque ahora no estemos juntos, siempre tendrás aquí un apoyo y un chico que te va a querer cuidar siempre. Porque te lo mereces, porque eres luchadora y nadie me ha querido más que tú, porque te quiero muchísimo y te echo mucho de menos y estoy deseando verte. Porque siempre serás mi enana, mi bella, mi bollita, mi princesa. Porque espero que siempre luzcas esa sonrisa tan bonita que tienes, porque eres preciosa. Te quiero muchísimo, enana mía, no cambies nunca”
Como puedes ver, ni te tengo cuidándome ni arropándome; ni pensando que sigo siendo la mejor y la que más te vaya a querer…. No puedes verlo ni sentir lo que lloro ahora mismo únicamente recordando que estas palabras me las dijiste una vez vuelto del viaje de Valladolid. Y cómo, aun habiendo empezado ahí la historia con la otra, tuviste el coraje de querer pasar conmigo el fin de semana “tan perfecto” como parecía.
¿Sinceramente? Solo espero que esta chica te quiera por lo que te quiere, y que realmente algún día te des cuenta de quién te ha querido y quién estaba donde tenía que estar para ti. Espero algún día poder ver cómo te presentas en el portal de mi casa, diciéndome que aún me quieres, que te equivocaste… y poder recibirte con un “te lo dije” y poder abrazarte para comenzar nuestra historia, pero esta vez duradera. Espero que cuando me veas por la biblioteca, sigas pensando lo mismo que pensabas cuando me conociste. Solo espero que la vida me devuelva contigo, lo que yo te di en su momento.
Esta carta por supuesto, no la leerás acorde al tiempo al que te la enviaré por lo que habrá cosas que hayan cambiado, y lo mismo me equivoque o acierte.
Únicamente puedo decirte que hoy por hoy, me duele mucho el pecho, no puedo dejar de llorar por las esquinas, y mi madre está al tanto de todo y ya no sabe que hacer conmigo. Estoy preparada para la operación, pero sin ti. Sin tu compañía, y me mata; porque he deseado pasar esto juntos… y no podrá ser.

Hasta la próxima carta. Te quiero infinito. Miriam, la enana. 

Principio

Este blog está creado para expresar día tras día cómo me siento y que más personas puedan identificarse, y que por miedo a expresarlos se crean raros, o especiales. Yo pongo voz, y vosotros interpretáis.