Hola enano:
Soy yo, la tonta de turno jeje.
Hoy te escribo un formato distinto de carta al que te llevo escribiendo todos
estos días y que, hoy por hoy, aún no has visto. Pero hoy te escribo porque
hace un día muy triste de nubes con lluvia… y sé que a ti eso no te gusta tanto
como un día soleado. Hoy me he levantado pensando en ti, y por mucho que lo
intento no puedo dejar de pensar en ti. Sé que para ti es más fácil porque
desde tu posición… ya me entiendes. Hubiera deseado que me hubieras hablado o
hubieras tenido una mayor intención de querer hablar conmigo, y eso de verdad,
me duele muchísimo, porque sé que me sigues queriendo. Y en parte,
probablemente me eches de menos. Ayer antes de acostarme vi una foto tuya en mi
cama, y se me vinieron a la cabeza muchos recuerdos.
Esto no es sencillo enano. Juro
que no es nada sencillo. Y sé que por mucho que piense que algún día llegará la
calma… eso jamás pasará porque entre tú y yo siempre habrá algo especial y
cuando nos miremos a los ojos sabremos lo que decimos.
Las palabras “te amo” significan:
yo te acepto tal y como eres. No quiero cambiarte; me encantas así, pero sí
quiero que crezcas y seas mejor cada día, quiero que alcances tus sueños,
quiero verte brillar y estar ahí contigo, en las buenas y en las malas, te respeto,
te admiro por la gran persona que eres, conozco tu pasado, tus secretos, tus
errores, pero jamás te juzgaría; sé que tú tampoco lo harías conmigo; y juro
que no pienso rendirme cuando se nos presenten retos porque estoy segura de que
merecerá la pena. Como te dije, no te necesito para vivir, y sé que tú tampoco
me necesitas, pero sin embargo haces que mi vida sea mucho mejor cuando estamos
juntos. Estaré ahí para ti siempre; tal vez llegue tarde, pero te aseguro que
llegaré.
En base a esto, creo que la
mayoría tú también lo sientes. Y yo ahora mismo no te puedo demostrar gran cosa
porque sé que no es el momento, pero me gustaría que creyeras en ello y
realmente lucháramos juntos. Quizá no ahora, porque sé tus circunstancias
enano. Pero yo sé que tú y yo somos almas gemelas y nos complementamos, tu eres
la luz, y yo soy la noche; y aunque nadie dijo que fuera fácil, se puede
conseguir.
Y tú realmente te preguntarás…
por qué dices todo esto. Básicamente porque no sé si estoy en lo correcto en no
hablarte por redes, aunque de vez en cuando te tire alguna indirecta, pero sí
sé que necesitas tu espacio para poder pensar. Y sé que es algo que nunca he
dado, y realmente me importas y soy capaz de hacer todo por ti. Quiero que
sepas que las ganas son inmensas: preguntarte cómo vas, contarte como estoy yo…
saber de tu vida. Pero sé que sería un error; sin embargo, en un día como hoy
creo que es necesario expresar lo que siento. No espero ninguna contestación si
realmente te cuesta, porque yo sé lo mucho que te cuesta escribir y expresar lo
que sientes tanto para bien como para mal. Pero te mentiría si te digo que no
hace falta, porque en verdad me hace mucha falta.
Nos queda una conversación
pendiente en persona, que hoy por hoy es difícil que ocurra porque no me
gustaría acabar llorando y mucho menos verte a ti llorar por verme a mí triste
(porque como te dije… aunque tengas un corazón de hielo, sé que se descongela
rápido mi amor). Pero espero realmente tenerla.
Ni falta que hace de las ganas de
querer verte, y el deseo de abrazarte y besar esos labios. De mirar esos ojos
con una mirada tan profunda como la tuya; de tocar las manos llenas de callitos
… de tocar esos cachetes del culo que tanto me gustan. Y cómo no, de bromear
con cualquier tontería que se nos pase por la cabeza, porque juntos somos un
terremoto y hacemos de algo absurdo… algo nuestro.
No sé si te estará cansando leer
esto, y si realmente te ha gustado que hiciera esto, porque la situación estaba
algo tensa y realmente creo que ha sido mejor idea hacerlo por aquí, que por
whatsapp. Porque pienso que aquí puedo ser yo misma, sin verme interrumpida, y
además no te fuerzo a una respuesta instantánea. Esto además lo podrás tener
siempre. Igual que a mí.
Enano (porque eres mi enano y
siempre lo serás), te echo mucho de menos. No tanto como antes, pero es esa
sensación de que te falta algo esencial en tu vida, que te la completaba y que
ahora no lo está. Espero y deseo que esta carta te haga pensar algo en
nosotros.
No espero respuesta, pero sí que
me gustaría una respuesta porque realmente me gusta saber que existes y que
estás. (PD: mi cambio ha empezado, llevo 7 kilos perdidos.)
Te quisé, te amé; te quiero, te
amo; te querré y te amaré. Por nuestro 30.
Miriam. La enana.