Querida abuela. Te echo muchísimo de menos. No sabes cuánto. Añoro las tardes de verano en las que quedábamos a las 20 h para tomarnos una cocacola y ya aprovechábamos, y empalmábamos con la cena, y ver la serie que tocase aquel día por la noche. Añoro las noches en las que no podíamos dormir, y me iba a tu cama para hablar de la vida, de tus experiencias, y de mis experiencias.
Añoro también cuando aparecías con cualquier dulce por la puerta del salón cuando sabías que estaba a dieta o cuando sabías que estaba mal. ¿Y cuando nos encubríamos ante mi madre? una y otra vez...
Echo mucho de menos el cómo me escuchabas cuando tenía algún problema en el instituto o con mi madre. Y añoro sobre todo aquellos momentos en los que yo me desvalorizaba y decía que no valía ni servía para nada, y te enfadabas conmigo porque no permitías que me dijera eso. A cambio me decías lo mucho que valía, con muchísimos ejemplos. Hiciese lo que hiciese, siempre ibas a estar orgullosa de mí. Si estudiaba medicina, si estudiaba enfermería, o si estudiaba lo que estudio ahora. Porque lo importante es que tu nieta, tu favorita, iba a ser la primera tener una carrera. Una carrera cuyo fin siempre es ayudar a alguien.
Siempre me decías "tú estudia algo con lo que en un futuro me puedas ayudar". Y joder si lo hago. Un poco pronto te fuiste, pero créeme que mucha gente agradecerá que me hayas inculcado muchos valores de los que tengo. Todo lo que soy, lo soy gracias a ti.
No todos pueden decir que tienen buena relación con sus abuelos, pero yo soy muy afortunada de haberte tenido como abuela, como madre y como amiga.
Ahora que ya no estás te añoro más que nunca y más en los tiempos en los que estoy. Me estoy acostumbrando a abrirme a mi madre y a contarle mis problemas, pero nunca será igual. Nunca tendrá ese punto de vista que tu me solías dar. Parezco una loca cuando estoy sola en mi habitación y de repente hablo en alto contigo por si a caso estás. Siempre he pensado que me protegías y que estabas conmigo. Pero ya no sé si creerlo.
Llevo varias semanas pidiéndote ayuda y no veo ninguna señal por tu parte. Siempre las he tenido y ya no las tengo. Y no sé si eso significa que no estás ya a mí lado o que no me quieres ayudar.
Solo te pido que me concedas ser feliz con quien quiero serlo, y que me ayudes a ello porque ahora mismo solo necesito un milagro y yo ya no puedo hacer nada. Necesito que me ayudes como nunca antes me has ayudado, porque ya no puedo más con esta situación abuela. Te escribo a ver si así funciona, porque lo que viene ser hablando... funciona bien poco.
Por favor abu, ayúdame, no es tan difícil. ¿No dicen que allí arriba se puede hacer de todo? pues solo te pido eso. Si ni si quiera te he pedido ayuda para mis exámenes ni mis notas... jope. Creo que merezco ser feliz como yo quiero serlo. Y estoy cansada de tirarme noche sí y noche también llorando una y otra vez por el mismo motivo. O ver una peli de amor y llorar porque "joder que triste, que jamás voy a tener eso".
Merezco ser feliz, y merezco serlo con las personas que yo elijo. No es justo que todo el jodido mundo sea feliz, y yo por ayudar a los demás a ser feliz, me desatienda yo misma para serlo. Y luego que nadie me ayude.
Abuela por favor. Sé que te pido un milagro, pero sé que podrías ser capaz de hacerlo.
Te echo de menos cada día, cada hora, cada minuto y cada segundo. Y no hay día que no piense en ti y que no piense lo mucho que te quiero.
Te quiero abuela. Siempre unidas. Miriam.
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